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Crear una empresa en Chile siendo extranjero: el proceso completo

Chile es uno de los países donde más rápido se constituye una sociedad, y eso es cierto. Pero cuando el socio vive fuera, el reloj lo marca otra cosa, y no es el trámite chileno.

WEW Contabilidad · Publicado el 27 de julio de 2026 · Empresas extranjeras

Si buscas cómo abrir una empresa en Chile desde el extranjero, vas a encontrar la misma promesa repetida: tu empresa en 24 horas. Es verdad para un chileno con firma electrónica avanzada. Para un inversionista que vive fuera del país, la cuenta es distinta.

No porque haya trabas ni permisos especiales: un extranjero puede ser dueño del 100% de una sociedad chilena, sin residencia, sin visa y sin socio local. La diferencia está en un documento que tiene que viajar antes de que se pueda constituir nada.

Qué se exige de verdad para ser socio extranjero

La ley chilena no pide nacionalidad ni residencia para ser dueño de una sociedad. Lo que pide es que quien participa tenga RUT, el número de identificación tributaria chileno, y que exista alguien domiciliado en Chile que pueda responder ante la autoridad.

Por eso el Servicio de Impuestos Internos exige que el inversionista sin domicilio ni residencia designe un representante o mandatario con domicilio en Chile, con poder suficiente para actuar ante él. Sin esa figura no hay RUT, y sin RUT no hay sociedad.

Ojo con una confusión frecuente: ser accionista y representar legalmente a la sociedad son dos cosas distintas. Para lo primero no se necesita estar en Chile. Para lo segundo, sí se necesita una persona domiciliada en el país, y ahí es donde entra un representante legal contratado.

El poder apostillado: el documento que manda el cronograma

Todo empieza con un poder: el documento donde el inversionista autoriza a alguien en Chile a obtener su RUT, constituir la sociedad y firmar por él. Ese poder se redacta en Chile, se envía al extranjero, se firma allá y vuelve.

No necesita ser escritura pública. Basta un instrumento privado firmado ante notario del país de origen, legalizado y apostillado. Chile aplica el Convenio de La Haya desde agosto de 2016, así que un documento apostillado en el extranjero no necesita pasar además por la Cancillería chilena: la apostilla por sí sola basta.

Dos advertencias que ahorran semanas. La primera: Chile no apostilla documentos emitidos en otros países, así que ese trámite se hace sí o sí en el país de origen. La segunda: si el documento no está en español, hay que traducirlo, y la traducción se gestiona después de apostillar, no antes.

Una vez en Chile, el poder se protocoliza ante notario y queda disponible para usarse. Esta ida y vuelta —redacción, revisión por los abogados del inversionista, firma, apostilla, envío— es la etapa que realmente define cuándo vas a tener la empresa.

El RUT de inversionista, paso por paso

Con el poder registrado se solicita el RUT del inversionista ante el SII, mediante el Formulario 4415, presentado por el representante domiciliado en Chile. Se acompaña la identificación vigente del inversionista y el poder que acredita la representación.

Es un RUT sin inicio de actividades: sirve para que esa persona o esa sociedad extranjera pueda figurar como dueña de algo en Chile. La respuesta del Servicio llega en pocos días hábiles cuando la carpeta va completa.

Existe una vía simplificada, pero es para otra cosa: quienes invierten solo en instrumentos financieros o cuentas corrientes pueden inscribirse a través de bancos que actúan como agentes responsables. Si vas a constituir una sociedad operativa, esa vía no te aplica.

Empresa en un Día o notario: la comparación cambia

En Chile se puede constituir de dos formas. Por el portal Empresa en un Día (Ley 20.659), que es gratuito, electrónico y entrega el RUT de la sociedad en el acto. O por el formato tradicional: escritura pública ante notario, inscripción del extracto en el Registro de Comercio y publicación en el Diario Oficial.

Para un socio chileno, la primera gana casi siempre. Para un socio extranjero hay un detalle decisivo que rara vez se menciona: un extranjero con RUT de inversionista no puede firmar en línea. El propio Registro lo excluye de la firma electrónica avanzada por internet, junto con los apoderados y representantes.

La consecuencia es concreta: en ambos casos hay que ir a una notaría. La firma en el portal se hace igualmente ante notario, que después firma electrónicamente el formulario. Es decir, la ventaja que hace atractivo al portal —no pisar una notaría— desaparece justo para el público al que más se le vende.

El portal sigue siendo buena opción por costo y simplicidad cuando la estructura es simple. El formato tradicional se justifica cuando el estatuto necesita redacción propia, cuando hay varios accionistas con acuerdos particulares, cuando el capital inicial es alto o cuando la socia es una holding extranjera. En el formato tradicional, además, hay 60 días corridos para inscribir el extracto y publicarlo, y la publicación en el Diario Oficial es gratuita si el capital es inferior a 5.000 UF.

Cuánto demora cada etapa, en la práctica

Esta es la tabla que casi nadie publica, porque la parte lenta no es la que uno cobra:

Etapa Cuánto demora De quién depende
Poder: redacción, firma y apostilla 3 a 7 semanas De la notaría y la apostilla en tu país
Registro del poder y RUT de inversionista Alrededor de una semana Del SII, con la carpeta completa
Constitución por el portal 1 a 2 días De la firma ante notario
Constitución ante notario 2 semanas como mínimo Del Registro de Comercio y el Diario Oficial
RUT de la sociedad e inicio de actividades Unos días Del SII
Patente municipal Hasta 6 semanas De la municipalidad, y no se puede apurar
Cuenta bancaria 3 semanas o más Del banco y su evaluación

Puesto en orden: la parte chilena del proceso puede cerrarse en unos diez días, desde que la sociedad se firma hasta que queda con inicio de actividades. Lo que estira el calendario es el papel que viaja desde el extranjero al principio, y la municipalidad al final.

Por eso, cuando alguien pregunta cuánto demora, la respuesta honesta es: depende de la rapidez con que consigas firmar y apostillar el poder en tu país. Todo lo demás es previsible.

Los costos que no cobra tu contador

Además de los honorarios profesionales, hay pagos que van a terceros y conviene tenerlos en el presupuesto desde el principio:

  • Notaría y apostilla en tu país, que se pagan allá y varían mucho según la jurisdicción.
  • Traducción oficial, si los documentos no están en español.
  • Gastos notariales en Chile: protocolización del poder y, en el formato tradicional, la escritura.
  • Inscripción en el Registro de Comercio del Conservador de Bienes Raíces.
  • Domicilio comercial, si no tienes una oficina propia en Chile.
  • Certificado digital del representante legal, necesario para emitir documentos tributarios.
  • Patente municipal: entre el 2,5 y el 5 por mil del capital, con un mínimo de 1 UTM y un tope de 8.000 UTM al año. La primera se calcula sobre el capital inicial declarado.

La publicación en el Diario Oficial, en cambio, no cuesta nada mientras el capital sea inferior a 5.000 UF.

La cuenta bancaria: el muro que nadie menciona

Esta es la parte que más sorprende a quien llega desde afuera. Tener la sociedad constituida, con RUT e inicio de actividades, no significa poder mover dinero.

Los bancos evalúan a los socios, no solo a la empresa. Piden carpeta tributaria y antecedentes de cada uno, y ahí aparece el problema de fondo: un socio extranjero no tiene RUT chileno ni historial tributario en Chile, así que esa carpeta no se puede completar de la forma habitual. Hay que negociarlo con el banco y presentar la documentación de otra manera.

A eso se suma que algunos bancos exigen meses de antigüedad de la sociedad antes de abrir cuentas nuevas, lo que deja fuera de partida a una empresa recién creada. No todos aplican el mismo criterio, y esa diferencia es la que conviene conocer antes de perder semanas con el banco equivocado.

Por qué el representante legal no es opcional

Una sociedad chilena necesita a alguien que responda por ella en Chile: ante el SII, ante la municipalidad, ante la Tesorería. Si todos los dueños viven fuera del país, esa figura hay que contratarla.

No es un servicio adicional que se pueda posponer. Sin representante no se obtiene el RUT, no se hace el inicio de actividades y no se tramita la patente. Y una vez constituida, alguien tiene que firmar declaraciones, recibir notificaciones y autorizar operaciones.

Conviene saber también que representar legalmente a una sociedad chilena requiere ser chileno o extranjero con visa definitiva o temporaria. Un socio que vive fuera, aunque sea dueño del 100%, no puede cumplir ese rol por sí mismo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo crear una empresa en Chile sin ser residente?

Sí. No se exige residencia ni nacionalidad chilena para ser socio o accionista de una sociedad chilena. Lo que sí se exige es tener RUT y, si no tienes domicilio ni residencia en Chile, designar a un representante domiciliado en el país que actúe ante el Servicio de Impuestos Internos.

¿Sirve el portal Empresa en un Día si el socio es extranjero?

Sirve, pero pierde su principal ventaja. El propio Registro de Empresas y Sociedades establece que no se puede firmar en línea cuando quien firma es un extranjero con RUT de inversionista, un apoderado o un representante. En esos casos hay que ir igual a una notaría, que es justamente lo que el portal permite evitar a un socio chileno con firma electrónica avanzada.

¿Cuánto demora crear una empresa en Chile siendo extranjero?

La constitución en sí es rápida: entre uno y dos días por el portal, y unas dos semanas por escritura pública. Lo que marca el plazo real es la etapa previa: redactar el poder, firmarlo ante notario, apostillarlo, enviarlo a Chile, registrarlo y obtener el RUT de inversionista. Eso toma entre tres y siete semanas según la rapidez de la notaría y la apostilla en el país de origen.

¿Necesito viajar a Chile para constituir la sociedad?

No, y viajar tampoco acelera el trámite. Un inversionista sin domicilio ni residencia en Chile necesita de todas formas un representante domiciliado en el país para obtener su RUT ante el Servicio de Impuestos Internos, esté o no esté físicamente acá. Lo que tiene que llegar a Chile es el poder apostillado, no la persona.

¿Puedo abrir una cuenta bancaria para mi empresa chilena?

Sí, pero es la etapa más lenta y no depende del proceso de constitución. Los bancos piden antecedentes tributarios de los socios, y un socio extranjero no tiene RUT ni historial en Chile, así que la carpeta tributaria no se puede completar de la forma habitual. Algunos bancos además exigen meses de antigüedad de la sociedad antes de abrir cuentas nuevas.

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Fuentes

Este artículo tiene fines informativos y refleja la normativa vigente al 27 de julio de 2026. Los plazos indicados son rangos observados en procesos reales y varían según el país de origen, la notaría y la municipalidad. No constituye asesoría para un caso particular.